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Bienvenidos al blog de Natàlia Perarnau

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Hace unos días en casa estuvimos de celebración. Era el cumpleaños de un familiar y nos reunimos prácticamente toda la familia. Digo prácticamente porque nuestra familia es muy numerosa y siempre hay alguien que no puede asistir por algún motivo u otro.

En la celebración se respiraba una atmósfera de ilusión. No sé cómo describirla, pero seguramente sabes a lo que me refiero: cuando vas al cumpleaños de alguien todos lo felicitan con una sonrisa y todo el mundo comparte una predisposición a la felicidad y a la celebración porque la fecha así lo merece. Es como un acuerdo global, flota en el ambiente una especie de optimismo que se contagia.

De vuelta a casa, contenta, pensaba: ¿cuántos días al año estamos de celebración? Empecé a contar los cumpleaños. Sí, los cumpleaños son días de celebración incuestionables. Ya tenemos cuatro. Los santos de familiares también, a pesar de que en casa no los celebramos. La fecha de nuestra boda. Navidad y San Esteban, el día 26 de diciembre. La cena de Nochevieja y la comida del día 1 de enero. El día de Reyes también lo celebramos. Sant Jordi, el 23 de abril, que es una fecha muy especial y bonita. Y Sant Joan en junio, que es el inicio del verano y desde que tenemos niños en la familia tratamos de reunirnos todos.

Seguí pensando en días de celebración y se me ocurrieron cumpleaños de amigos que siempre organizan fiestas especiales. Finalmente llegué a la conclusión de que aproximadamente eran unos treinta días. Un mes de celebración al año.

Pueden parecer muchos días, pero pensé que en realidad no eran tantos. “¿El año tiene 365 días y me considero una persona privilegiada por estar de celebración “solo” treinta días al año?”

La verdad es que tenemos muchas cosas por celebrar, pero generalmente no conseguimos que nuestro entorno se ponga de acuerdo para hacerlo. Ahí está la clave. El primer paso es que uno mismo crea que vale la pena celebrar un hecho y el segundo, que tu entorno lo comparta. Por eso empecé a hacer una lista de cosas que podríamos celebrar en casa:

*El primer día de vacaciones juntos los cuatro.

*El día que nos conocimos con mi esposo.

*El día que abrimos el primer centro Kids&Us.

*El día que mi esposo se unió al proyecto Kids&Us.

*La víspera de los días de celebración. Dicen que la víspera de la felicidad es el día más feliz, así que celebremos también la víspera de los días de celebración.

*El día que mi hijo y mi hija dijeron papá y mamá por primera vez (confieso que tengo el día apuntado en una libreta).

*El día que inauguramos el departamento donde vivimos ahora.

*Y un largo etcétera.

Me di cuenta de que deberíamos celebrar muchas cosas más, porque al celebrar lo que fueron días de alegría en el pasado, al recordarlos y revivirlos, también se convierten en días de alegría en el presente.

Así pues, como hace algunas semanas han empezado las clases en muchos centros Kids&Us, decidí celebrarlo con los míos. Es un buen motivo de celebración: hace quince años que empiezan los cursos Kids&Us. Si me lo llegan a decir hace quince años, no me lo hubiera creído. ¡Qué felicidad!

Y tú, ¿qué celebras?

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